Ligeros de equipaje: la rentabilidad sobre activos


Hace un par de semanas hablaba sobre Kilian Jornet y su increíble récord en el Cervino. Remarcaba entonces la importancia de ir con el equipo mínimo necesario. ¿Qué significa esto para una empresa?

Si queremos garantizar la supervivencia a largo plazo de la empresa, lo más importante no es el beneficio, lo más importante es ser rentables. El beneficio es una cifra absoluta, la rentabilidad es un porcentaje, es decir, es una relación entre dos cifras. Normalmente, en el cálculo de la rentabilidad, el numerador es el beneficio y el denominador la cantidad de dinero que hay que poner en la mesa para poder alcanzar ese beneficio. Ese dinero que hay que poner encima de la mesa, los financieros lo identifican con los fondos propios de la empresa para así poder beneficiarse del apalancamiento financiero. Para los que hacemos estrategia, el dinero que hay que poner encima de la mesa es el total activo.

Un ejemplo para aclarar. Uno de los concursos de acreedores más importantes de España tenía una cuenta de resultados que ofrecía un beneficio de varios millones de euros. Reales, no inventados. La rentabilidad sobre fondos propios (Beneficio en relación a los fondos propios) ofrecía así mismo una buena rentabilidad. El problema era que el total activo era enorme y financiado básicamente por bancos. La rentabilidad sobre activos de esta empresa era inferior al 0,1%. Con un 0,1% de rentabilidad es imposible generar dinero suficiente para devolver los créditos. En cuanto un banco se puso nervioso, los demás se contagiaron. El concurso fue inevitable.

Según el inversor Geoffrey Moore, existen dos modos de tener beneficio. Se puede ganar dinero por tener un negocio complejo que permite una alta rentabilidad sobre ventas o por tener un negocio sencillo donde lo que prima es el precio bajo y alta rotación. Esto se basa en el célebre análisis de Du Pont. En éste, se descompone la rentabilidad sobre activos en dos multiplicadores principales:

Diapositiva1

 

Un negocio de alto margen es, por ejemplo, Louis Vuitton. Un negocio de alta rotación es Lidl.

Cada empresa es una combinación más o menos única de margen y rotación. En todo caso, para que un negocio sobreviva, es necesario que su rentabilidad sobre activos sea superior al 10% en entornos donde la inflación es muy baja.

Actualmente, asesoro a una empresa industrial donde estamos llevando a cabo una importante inversión en nuevas instalaciones y equipamientos. Para no tener sorpresas desagradables en el futuro, tenemos que tener muy en cuenta que si la rentabilidad sobre ventas es de un 8%, nuestra inversión total en activos nos debe permitir una rotación superior a 1,3 vueltas. Este es el factor que limita nuestra inversión; no la disponibilidad de dinero.

A menos activo, más facilidad para ser rentables. En esto consiste ir ligeros de equipaje.

3 pensamientos en “Ligeros de equipaje: la rentabilidad sobre activos

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